La noticia de la imputación de Zapatero, me anima a escribir estas líneas. En efecto, Zapatero ha sido convocado por la Audiencia Nacional para declarar el próximo día 2 de junio como investigado. A pesar de lo asombroso del asunto en la rueda de prensa del Consejo de ministros ponen la mano en el fuego por el ex presidente. Llueve sobre mojado, ya se quemaron antes con Ábalos y compañía.
El PSOE, el partido más antiguo de España, está pasando uno de sus peores momentos, falta el nervio, la capacidad de reacción para asumir responsabilidades políticas y … dimitir. Dimitir es la forma más refinada de mostrar respeto a los votantes y a los ciudadanos en general. Por un cuidado de las formas exquisito cada vez que ocurre algo así deberían rodar cabezas. Pero no…
Ahora mismo tenemos la política del embudo en su máxima expresión, depende de que el investigado sea de los míos o de los tuyos, la corrupción se mira diferente según quien sea su beneficiario, absolutamente detestable, me imagino la toñeja que los fundadores del partido socialista darían si pudieran levantarse del descanso eterno a los actuales dirigentes, una suerte de indocumentados para los que … todo vale, mientras le dé alguna ventaja a corto plazo. Qué forma de dilapidar el crédito histórico acumulado.
Que repugnancia ver que se jalea al líder en cualquier circunstancia, y pase lo que pase, esa no era la idiosincrasia española expresada por aquella frase lapidaria: “más vale honra sin barcos que barcos sin honra”. La indignación de los españoles de bien, los que no están vendidos a ninguna sigla crece y se eleva por encima de la altura del Falcón de Sánchez que conecta regularmente la Moncloa con la República Dominicana en donde políticos de todos los partidos y empresarios destacados van construyéndose un retiro dorado a costa de los contribuyentes.
La presunción de inocencia es fundamental, esa es la base del estado de Derecho, pero como quiera que se van confirmando una a una las imputaciones que se vienen haciendo al entorno político y de partido, familiar y de gobierno del actual presidente del gobierno no parece aventurado anticipar que el mismo sea más pronto que tarde el segundo presidente español en ser investigado por los tribunales españoles. Y el poder judicial cuando falla el ejecutivo como clamorosamente está fallando es el último recurso de nuestra democracia para equilibrar las cosas. La equidad y la justicia exigen que el principio de igualdad se cumpla y nuestros ministros deben ser considerados a efectos legales como un ciudadano más.
Me produce tristeza leer a los dirigentes de izquierdas disculpar la corrupción de su lado del parlamento, lo mismo que me produce tristeza que en la derecha nadie quiera disculpar los del propio. Por encima del partidismo político está el sentido común y los principios de justicia política más elementales. La corrupción no está bien, la cometa quien la cometa, al margen de su carnet de partido, y la justicia merece un respeto que los ciudadanos defraudados por tanta corrupción política no hemos merecido hasta ahora.
A todos aquellos que todavía comulgan con ruedas de molino los escucharemos pronto argumentar que no lo sabían, y que no lo podían imaginar, que los engañaron… pero ya será tarde, es ahora cuando pueden exhibir gallardía ante los desmanes de sus jefes de filas, sería de agradecer porque en privado ya lo hacen, pero eso no basta.
Esperemos que la salud del cuerpo social pueda defenderse contra estos cuerpos extraños que tanto daño nos hacen. Como explicaba el expresidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla un expresidente no necesita complicarse la vida para sobrevivir económicamente, pueden muy bien vivir sin volver a trabajar, y menos participar en negocios de ninguna clase.