Un año después de la DANA que afectó al entorno de la plaza de Alaquás en 2024, el Ayuntamiento ya tiene elaborado un proyecto de reparación. Pavimento estropeado, bancos dañados y zona de juegos infantiles con elementos rotos…un rompecabezas que necesita inversión, planificación y, sobre todo, una buena dosis de sentido común. Hasta aquí todo bien.
Mientras se dan los pasos para la inminente puesta en marcha de las obras, la “Asociación H2o de Mislata”, aprovecha para plantear unas cuantas propuestas, en relación con lo que viene siendo su ámbito de actuación.
La asociación expone que hay cuatro temas clave que el Ayuntamiento ni menciona. Y no son precisamente detalles.
1. ¿Y las tuberías de fibrocemento?
El proyecto habla de arreglar el pavimento, y mejorar algunas canalizaciones dañadas, especialmente las del alcantarillado. Pero ni una palabra sobre si se va a aprovechar para sustituir las viejas tuberías de fibrocemento que todavía pasan por varias calles de la zona. A decir verdad, la asociación no puede saber si realmente quedan tuberías de fibrocemento, y eso a pesar de que ley de residuos, obliga al ayuntamiento a tener elaborado un censo de instalaciones de fibrocemento y hacerlo público. Así se lo reclamó, la asociación, en una alegación a los presupuestos del 2025, que el ayuntamiento rechazó. Nada se sabe todavía, de ese censo.
2. Contenedores nuevos… ¿para cuándo?
Si los contenedores de esta plaza están como los de la calle Padre Santonja, se encontrarán en la fina línea entre “estar desvencijados” y constituir un “peligro público”. Sería la ocasión de aprovechar la nueva tasa de recogida de basura, con la que vamos a pagar dos veces por la misma recogida de basura, para sustituir esos contenedores por otros más funcionales.
3. Nada de pavimento drenante
Tras la DANA, muchas calles se convirtieron en ríos improvisados. Y aun así, en el proyecto no aparece ni rastro de pavimento drenante para reducir el efecto de las futuras inundaciones. Seguro que algo influyó, en la magnitud del desastre, el hecho de que hayamos cubierto una parte muy importante del terreno, con una capa que impide que el agua se infiltre en el suelo. Que menos que la reparación, tenga en cuenta la posibilidad de utilizar este tipo de pavimentos.
4. Ni SUDs ni redes separativas
Una parte del colapso del alcantarillado se debió a que la red es unitaria. Tecnologías como los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDs) o desdoblar la red en dos circuitos son soluciones que ya funcionan en otros municipios, pero tampoco aparecen en el proyecto. Sabemos que desdoblar la red, en una pequeña zona, no funciona si no tiene la continuidad necesaria… ¡Pero por algún sitio habrá que empezar!
Al final, lo que plantea la asociación no es ciencia espacial: si ya vas a abrir calles y gastar dinero en arreglos tras una catástrofe, es lógico aprovechar para modernizar lo que lleva años pidiendo una actualización.
