Llevamos unos días hablando de la Sareb y de las viviendas que van a ser utilizadas para alquileres sociales. El día que se hizo ese anuncio, visité la página web de la Sareb, para averiguar cuantas viviendas habría disponibles en Mislata.
Resultó que hay catorce viviendas disponibles. ¿Dónde y a qué precio? Esto ya me resultó imposible de averiguar. Lo achaqué a mi falta de habilidad para encontrar estos datos, en internet. Al fin y al cabo, nos hacen creer que, en internet, está todo, todo. Y lo dejé estar.
Hoy me he desayunado con un titular curioso, por no decir indignante: La Sareb no revela el listado de sus inmuebles vendidos porque asegura que “le ocasionaría perjuicio comercial”.
Peor ha resultado el contenido del artículo: “Nwetral.es envió una petición a la Sareb solicitando el listado de inmuebles vendidos y no vendidos, pero la entidad defendió que no está obligada a cumplir con la ley 19/201 de 19 de diciembre, de TRANSPARENCIA, ACESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA Y BUEN GOBIERNO”. Con un par.
No sé a vosotros, lectores, que os parecerá esto, pero a mí me huele a corrupción con choteo añadido. Me huele a gente que quiere seguir controlando el mercado, para su bien particular, aunque luego, a los súbditos les camelan con un “es el mercado, amigo”, como dijo alguien de dudosa moralidad y que a pesar de eso, llegó a ministro.
Pero no, no es el mercado. Mercados, hay de muchos tipos. Pero el mercado que mejor optimiza es el que se basa en unos precios no manipulados y eso es lo que quiere evitar la Sareb: ella quiere unos precios ocultos y que pueda manipular. En fin.
Pero volvamos al tema de la transparencia, a esos listados de viviendas que la Sareb quiere amagar. Es inevitable que me plantee si pasa lo mismo a nivel municipal.
Por ejemplo. ¿Podemos obtener un listado de viviendas y locales que sean propiedad del ayuntamiento? La respuesta es clara: No, desde el ayuntamiento se ningunea la transparencia en cuanta a las viviendas o locales de su propiedad.
Y… ¿en qué me baso para hacer esa afirmación? Fácil. Voy a la página de transparencia del ayuntamiento y busco el inventario de bienes inmuebles. Y… sorpresa: el último inventario “oficial” tiene fecha de 1.999. Vamos que es del siglo pasado. No debe de estar muy actualizado.
De ahí que pueda afirmar que de transparencia, en este aspecto, nada de nada.
Se supone que hay un trabajo en marcha, para actualizarlo. Lleva más de un año en marcha y, a estas alturas no parece que vaya a estar disponible para antes de las elecciones municipales. ¡Que risas nos íbamos a dar!
El caso es que hay una obligación legal de actualizar el inventario, cada vez que se renueva la composición del ayuntamiento.
Pero he perdido la cuenta de las veces que aquí, nos hemos saltado esa obligación legal, sin que parezca que eso preocupe a nadie. ¡Increíble!
Esperemos que la próxima vez, el próximo equipo de gobierno que salga de estas elecciones, cumpla con esa obligación legal.
Y si no sucede, espero que todos los grupos municipales futuros exijan ese cumplimiento en todas y cada una de las sesiones plenarias. Por mi parte, no quedaría en el aire esa exigencia, si se me presentara la ocasión. ¿Quién sabe?
Una foto del inventario de inmovilizado expuesto en la página de transparencia a fecha de 24-04-2023:
