Un concejal de Mislata increpa a los miembros de Ens Uneix cuando salen de la Diputación, un lince cerrando puertas a cualquier acuerdo en el fúturo próximo.
Prohibido debiera estar ser concejal sin pasar el correspondiente test psicotécnico, y psicológico.
La hora de la Verdad
Esta mañana en la Diputación de Valencia como corresponsal de Mislata News he podido comprobar, con tristeza, que nuestro alcalde el señor Bielsa no sabe votar.
Demasiado tarde
Y mira que lo tenía fácil, bastaba con escribir en la papeleta el nombre de Natalia de Ens Uneix, la candidata de que garantizaba que la Diputación continuara en manos del Partido Socialista y Compromís.
Sin embargo el orgullo mal entendido, y la incapacidad política para dar un paso atrás y permitir que la presidencia de la Diputación fuera a Natalia, una mujer feminista y progresista con una capacidad más que demostrada para la gestión ha llevado a perder el último bastión de que disponían las fuerzas políticas de izquierda.
Bielsa se presentó diciendo que era el candidato, lógicamente el candidato, no podía ver otro, y realmente no era cierto, él lo sabía, estaba en su mano confluir con los votos de Compromís y el Partido Socialista en la persona de Natalia Enguix, y con eso hubiera bastado, para que el monocolor del PP en la Comunidad Valenciana hubiera encontrado un dique que preservara el pluralismo político.
Pero Bielsa vive rodeado de pelotas, personas incapaces de decirle la verdad, y que únicamente le ríen las gracias, aparentemente ha perdido el norte, y el sentido de la realidad, y a pesar de este fracaso seguirá escuchando aplausos a su alrededor, sin comprender que el error que ha cometido es imperdonable.
Lo primero que hizo al comprobar la magnitud del estropicio fue pedir perdón, pero ya era tarde, Natalia y Ens Uneix no iban de farol. El feminismo domesticado de Mislata acostumbra a pasearse en autobuses, y excursiones pagadas por el Ayuntamiento, y el alcalde sólo percibe sonrisas, halagos, y aplausos, por eso no entiende que existe un feminismo combativo y orgulloso de sí mismo, incapaz de ceder ante lo que es una presión inaceptable.
De los errores se aprende, aunque lo que he visto hoy me hace ser un poco pesimista sobre la posibilidad de que nuestro alcalde recapacite, reconsidere y se dé cuenta de que él no debe ser el candidato de todo en todas partes, que no tiene que ser el califa en las fiestas de Moros y Cristianos, el fallero mayor en las fiestas de las fallas de Mislata, el monaguillo del párroco en las procesiones de Semana Santa en nuestra ciudad, etcétera etcétera etcétera.
Gobernar con mayoría absoluta es muy fácil, donde realmente se ve la talla política de una persona es cuando está en minoría, o tiene que pactar con terceros para lograr acercarse a los objetivos compartidos, y para eso de momento Bielsa ha demostrado que no está preparado, que no es capaz de consensuar, que no es capaz de dar un paso atrás, que no es capaz de ceder y sacrificar una posición personal en aras del bien común, y en definitiva, que todavía está muy verde y no en el sentido ecologista, para ser la persona que podría llegar a ser si en vez de escuchar a tanto pelota, escuchará a la gente que le criticamos para que aprenda… que todavía está a tiempo.
Pero de momento, tristemente, la verdad es que Bielsa no sabe votar, y mira que lo tenía fácil, simplemente bastaba con escribir un nombre en la papeleta : Natalia Enguix, ¡qué buena presidenta de la Diputación de Valencia hemos perdido!