Amor hermoso

Aunque en Mislata no hay hoteles, ni hostales, ni albergues, y es una grave carencia, sí que se anuncia en la radio desde hace algunos meses unos apartamentos discretos

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? Hace no mucho me crucé con una joven que llevaba escrito en su bolsa de lona ecológica un lema que traducido del inglés venía a rezar algo así como aburrida del amor. Me pareció un poco triste que una persona exhibiera públicamente un desengaño tan grande.

Hoy unos amigos me pasan la noticia de un diario digital que denuncia que una parte de los recursos dedicados al plan de recuperación (europeo) que reparte el gobierno español se dirija a empresas innovadoras que organizan “talleres de pajas y cursos para aprender a comer coños”.

El nombre de la empresa beneficiaria es algo así como Escuela de Educación Sexual del Santo Amor. No me importa hacerles publicidad porque a muchos de mis lectores les imagino suscribiendo estos cursos ¿subvencionados por el INEM? y que sin embargo no son gratuitos, en concreto de los tres cursos más rompedores uno cuesta 35 € y los otros dos 25€.

Me acuerdo que hace algunos años escribí un artículo titulado “regale un orgasmo” que había leído en un sex shop recién inaugurado en Mislata y que creo que ya no existe, al menos en su primitiva ubicación. Aunque en Mislata no hay hoteles, ni hostales, ni albergues, y es una grave carencia, sí que se anuncia en la radio desde hace algunos meses unos apartamentos discretos, se accede directamente desde el parking, donde los anónimos amantes pueden acceder a un variado número de escenarios donde sentirse los protagonistas de una película X.

Mislata es como Port Aventura, o Tierra Mítica del sexo canalla, al mismo tiempo nuestros munícipes fomentan o toleran las licenciosas costumbres de la ciudadanía a cambio de asegurarse el voto cautivo y desalmado de los adictos al sexo duro y la política blanda que hoy en día triunfa entre nosotros.

A mí como me gusta llevar la contraria no me escandalizan los cursos que ofrece el Santo Amor, supongo que con un diploma de experto en squirting será más fácil pillar cacho, para mí el arte de la seducción se encuentra situado dentro de la estantería de la ciencia ficción. En todo caso entiendo que las clases serán mixtas donde alumnos y alumnas alternan a la hora de las prácticas con el maniquí de turno. ¿Por qué escandalizarnos de que nos instruyan en comeduras de coño cuando a la mayoría nos han comido la cabeza (o el tarro)
tantas veces?

Hay sin embargo dos micromachismos detectables en la publicidad ¿engañosa? de esta start up (nunca mejor dicho): por un lado, no tiene pase que sea más caro el curso de masaje erótico para personas con vulva. Una forma de discriminar a las mujeres que sorprende. Por otro lado, que sea experto y no experta de squirting también me parece tendencioso, o poco realista, dicho sea de paso.

Fijándome mejor veo que el curso es 100 % online y “vitalicio”, sinceramente eso me parece fraudulento sin prácticas será como tocar de oído, no me extraña que sea la historia interminable, o vitalicio, ¡diplomas difíciles de convalidar entre las personas con vulva!

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