Esta mañana Mislata News participó en el viaje inaugural del nuevo metro-tranvía que unirá la parada de Alacant, detrás de la plaza de toros y el barrio de Nazaret.
Una multitud de periodistas y reporteros gráficos acompañaron a las autoridades: Presidente de la Generalitat, alcalde de Valencia y otros varios cargos políticos de la Consellería de Infraestructuras en el viaje inaugural de la nueva línea cuya entrada en funcionamiento se había retrasado debido a la remodelación del gobierno autonómico.
La nueva línea de Metro no entraba en vigor hasta las 13:30h, pero las autoridades disfrutaron a partir de las 10:30 h del viaje inaugural. Nuestro corresponsal en Valencia obtuvo gran cantidad de materia gráfica y sobre todo puede explicar de primera mano el ambiente que se vivió en esas primeras unidades que se han puesto en funcionamiento.
La obra de ingeniería civil es verdaderamente impresionante, y aunque como siempre uno tiene la impresión de que llega tarde, lo cierto es que no deja de ser una muy buena noticia, pero dejemos a nuestro corresponsal que nos explique cómo se vivió este primer viaje inaugural del Botànic.
Empezar por el final, la llegada a Nazaret del convoy fue una mezcla de pitos y aplausos, algunos vecinos conscientes de ser testigos de un momento histórico se sentaron cómodamente en la nueva estación para ver llegar a los ilustres visitantes, los políticos que por su cargo tienen chofer y coche oficial se sentían como niños desenvolviendo un regalo carísimo en forma de trenecito gigante…
Nada más bajar en Nazaret un hombretón con voz estentórea se acercó al presidente para reclamar mejor tratamiento para los discapacitados que viven confinados en sus casas debido al desconocimiento de sus derechos básicos de movilidad… Una señora filosofaba afirmando que cuando no vienen nos quejamos y cuando vienen les pitamos, y una vez dentro del mercado municipal de Nazaret donde más de la mitad de los puestos están cerrados por la crisis los altos cargos se detuvieron a dialogar y comprar a una de las tenderas. Media docena de huevos, huevos y tomates que no fueron arrojados a los políticos, como antes prendas de ropa interior a los toreros, así que se vieron obligados a comprarlos ellos mismos.
Todos estábamos encantados con el viaje inaugural, es rapidísimo en comparación con el coche, pero solamente abrieron puertas en dos estaciones: Nazaret y Marc Granell en donde Roca ha pintado un mural extraído de la peripecia de los soldados republicanos que liberaron París. Los discursos fueron emotivos y cargados de proyección, Puig recordaba a Lerma, y el alcalde de Valencia a los héroes de cómic que un día fueron carne de campo de concentración en la Francia de Vichy, y en la Alemania del Tercer Reich.
Y es que la nueva línea de metro no sólo conecta el espacio disperso de una ciudad rota por un crecimiento un tanto caótico y un urbanismo improvisado, sino que parece que nos quiere conectar como la máquina del tiempo con los momentos álgidos de una historia común que todavía se discute y sobre cuyo legado no hay acuerdo unánime entre los herederos valencianos. Nada nuevo bajo el sol, bueno sí esta línea futurista de metro-tranvía que nos conecta con el pasado imaginado.
