He decidido proponerme como candidato alternativo al alcalde actual para el ayuntamiento. Es el momento.
Como las bases del partido gobernante no tienen previsto acudir a primarias, y poder así sacudirse al eterno candidato a todo que ahora sustentan, voy a recurrir a la oposición, a la que en este artículo me dirijo.
Mi planteamiento es muy simple: unir a toda la oposición tras mi candidatura para desbancar por su propio bien y salud a nuestro actual alcalde.
Darle unas merecidas vacaciones de la política, ese es sin duda el mejor regalo que la ciudadanía bien informada y votantes responsables podemos hacerle.
Para evitar clientelismos y abrir la participación nos toca hacer entre todos la maleta al presidente de la corporación municipal, y aspirante a presidir todo lo que se tercie.
No es sano alargar más esa brillante carrera política, y es que una retirada a tiempo es la mejor victoria. En el próximo artículo informaré del municipio por el que me presento.
El suspense no durará mucho. Gracias por su atención y comprensión. ¡Viva México señores!
