El Grupo USA Handbol Mislata UPV suma una nueva victoria en una cancha complicada y ante un rival que se jugaba mucho.
Quince minutos en el inicio de la segunda parte sirvieron al equipo valenciano para desarbolar a Sant Joan d’Espi que había sido mejor en la primera parte.
Jugar un partido cuando tus objetivos están cumplidos no es fácil. Llegó Mislata a Sant Joan d’Espi con los deberes hechos y el ascenso en el bolsillo ante un rival que se jugaba ser segundo y poder entrar en la fase de ascenso. Dos situaciones tan diferentes que convirtieron el partido en un extraño cúmulo de errores.
Hasta el minuto 7 el resultado era de empate a uno. Nervios en las locales e imprecisiones en las visitantes hacía que el marcador apenas se moviera. Se entonó un poco Mislata para llegar a tener tres de ventaja mediada la primera mitad, pero igual que llegó a tener esa distancia en el marcador la perdió ante un rival que conseguía ser más efectivo.
A base de penaltis dio la vuelta al marcador el equipo catalán que llegó al descanso con tres de ventaja ante un rival que no encontraba motivación para poner ritmo e intensidad a su juego (12-9).
La segunda parte fue otra cosa. Salió Mislata con otra cara y comenzó a demostrar que, aunque no se juegue nada este equipo tiene ADN ganador.
En apenas unos minutos empató el partido primero, y le dio la vuelta después. El cambio de ritmo, intensidad y acierto dejó a las catalanas en dos goles en los primeros 10 minutos de la segunda mitad.
El ataque volvió a ser eficaz y pese a la voluntad de su rival el choque quedó sentenciado. No se rindieron las locales, pero Mislata se había puesto en modo campeón y con buena defensa y buen ataque superó una prueba complicada como es encontrar motivación cuando no te juegas nada.
Al final 21-27 y nueva prueba superada.
