Los sindicatos de Mesa Sectorial de sanidad (CCOO, SATSE, UGT, CESMCV-SAE, CSIF e INTERSINDICAL VALENCIANA) reiteran su absoluto rechazo a la creación de una empresa pública de salud y alerta de los riesgos que puede suponer para las personas trabajadoras de la Conselleria de Sanidad.
Ese modelo de gestión defrauda y trunca las expectativas de laborales y estatutarios, impide la movilidad entre departamentos y crea un trato diferenciado entre profesionales, entre otras cuestiones.
- Diferentes formas de gestión favorecen desigualdades entre profesionales de la
sanidad que prestan los mismos servicios.
En este sentido, habría diferencias entre los Departamentos de Salud y los servicios
gestionados directamente por la Conselleria o a través de la empresa pública, cada uno
ordenaría a su personal de forma distinta y convivirían diferentes convenios que difícilmente ofrecerán unas condiciones laborales equitativas a personas trabajadoras que realizan las mismas funciones.
Esta nueva fórmula también afecta negativamente al empleo público, se necesitará
convocatorias públicas específicas que no estarían integradas en la Oferta Pública de Empleo de la Conselleria de Sanidad. Así, no reconvertir los puestos a plazas estatutarias implica recortar empleo público y la pérdida los principios de la investigación, docencia y difusión de conocimientos.
El secuestro del conocimiento afecta en concreto a las resonancias magnéticas que han
estado gestionadas por una empresa privada y ahora pretenden su reversión a través de una pública. El personal de los servicios de radiología seguirá sin poder pilotar esta técnica
diagnóstica y desarrollar todas sus competencias de manera integral, ya que se perpetuará
que no estén gestionadas de forma directa y totalmente integradas.
Respecto a la contratación temporal, no podrá llevarse a cabo a través de la bolsa de la
Conselleria de Sanidad, lo que puede generar una situación más precaria que dificulte la
cobertura de los puestos de trabajo.
En cuanto a la movilidad, no se permitirá al perpetuarse la diferencia y el aislamiento de los
departamentos gestionados por la empresa pública. El personal estatutario no podrá optar a ocupar esos puestos ni por promoción ni por movilidad, ni tampoco a la inversa.
Este cuarto modelo de reversión para la Comunidad Valenciana no puede mantener ni la
homogeneidad, ni la cohesión y coordinación necesarias en el sistema valenciano de salud.
Otro riesgo adicional es que con esta nueva forma de gestión se facilita el traspaso de
cualquier servicio sanitario de gestión pública actual a esta empresa.
Los sindicatos de Mesa Sectorial continuarán con las movilizaciones y acciones necesarias
para luchar por un modelo de gestión directa de los servicios sanitarios públicos valencianos.
Una empresa pública no deja de ser una empresa, exigimos a la Administración que ponga
fin a experimentos en gestión sanitaria que afectan negativamente tanto a la calidad del
servicio como a las condiciones de trabajo.