El Grupo USA Handbol Mislata sumó un increíble empate en su partido contra el Cleba en un final increíble donde a falta de 25 segundos para el final perdía de dos. Y todo en una tarde donde en los prolegómenos del partido se realizó la presentación oficial del club con todos los equipos de la entidad juntos en la pista de La Canaleta.
- Final feliz para una tarde de fiesta.
Y es que el partido fue una auténtica locura. Un torbellino de juego e imprecisiones con un final imprevisible. La primera parte fue de dominio visitante pese a que el Mislata salió enchufado en los primeros minutos y al primer parcial llegó con ventaja de dos tantos. Fue un espejismo. Un apagón ofensivo del equipo local llevó a las leonesas a distanciarse en el marcador hasta llegar a los 9-17 del descanso. Las valencianas no eran capaces de realizar un juego eficaz mientras que su rival no tenía problemas para conseguir goles.
La segunda parte fue diferente. Las de Mislata salieron convencidas que eran capaces de remontar. Aunque combinaban acercamientos de hasta tres goles con, de nuevo, ventajas del Cleba que llegaban hasta los seis goles. Este vaivén convertía el partido en un choque sin dueño. Tanto que cuando parecía que el equipo visitante tenía la victoria en el bolsillo apareció la fe y también la maravillosa imprevisibilidad del deporte.
Se entró en el último parcial con 26-29 para las visitantes, pero con el Grupo Usa defendiendo en abierto y presionando en todo el campo. Y minuto a minuto recortó distancias hasta colocarse dos goles por debajo a final de 25 segundos.
Parecía perdido el partido para las locales cuando un gol de mérito y una exclusión tras perdida del Cleba dejó con el marcador a cero y un penalti para que Maria Mulet hiciera posible el milagro. Lo marcó y el 32-32 subió al marcador con el tiempo acabado y la alegría desbordada en la cancha y grada en un partido que estuvo perdido y que acabo en empate.