El Grupo USA Handbol Mislata no pone el freno. Con el objetivo principal conseguido sigue conquistando pequeñas batallas.
Una de ellas es acabar en plena forma para las fases de ascenso a Iberdrola, otra demostrar que son un equipo con mayúsculas.
Un grupo unido que no baja el rendimiento juegue quien juegue. Ayer la víctima fue un voluntarioso y correoso Sant Vicenç que sufrió esa ansia de su rival desde el minuto uno. Marcó territorio Mislata desde el inicio y nada pudo hacer el conjunto catalán.
Poco a poco fue distanciándose en el marcador hasta llegar al descanso con una ventaja de once goles (19-8) gracias a un juego coral y a una actitud encomiable.
La segunda parte fue una continuación de la primera. El mismo guion, más diferencias en el marcador y un juego arrollador.
El marcador se disparó hasta el 34-18 final que definía las diferencias entre los dos equipos. Y eso que las catalanas nunca perdieron la cara al partido ni bajaron los brazos, pero Mislata sigue siendo con ascenso conseguido y todo el peor enemigo para encontrarse en esta temporada.