El Partido Popular de Mislata denuncia que Bielsa utilizó las fiestas populares para contratar, con el dinero de todos, un espectáculo que no fue un concierto, sino un mitin político contra el President Mazón. “Lo de anoche fue una burla a los mislateros: no vinieron a cantar, vinieron a cumplir la hoja de ruta de Bielsa.
El alcalde ha convertido las fiestas en su patio particular, pagando a La Fúmiga para que hiciera su trabajo sucio, lanzando insultos y exigencias políticas en un escenario que debía ser para la música y la convivencia. Bielsa ha cruzado todas las líneas rojas: ha utilizado el bolsillo de los vecinos para atacar a nuestro President y degradar el nombre de Mislata”, ha denunciado Fernando Gandía, presidente del PP de Mislata.
- El concierto del grupo La Fúmiga, contratado por el alcalde Bielsa (PSOE) para las Fiestas Populares de Mislata, se convirtió en un mitin político.
El PP de Mislata también lamenta que Bielsa diera vía libre a La Fúmiga para utilizar el escenario de las fiestas como altavoz de un concepto inexistente como el “País Valencià”, un artificio ideológico del independentismo. “No vamos a permitir que se intente adoctrinar a nuestros jóvenes con ensoñaciones nacionalistas que nada tienen que ver con nuestra realidad. Mislata es Comunidad Valenciana, es España, y no una construcción inventada para dividirnos”, afirmó Fernando Gandía.
- En lugar de un espectáculo musical, los asistentes escucharon ataques al President Mazón, referencias al inexistente “País Valencià” y hasta mensajes sobre Palestina e Israel
El uso del conflicto de Gaza e Israel como parte de un espectáculo festivo también fue criticado por los populares. “Es inadmisible que Bielsa consienta que, en lugar de música, los vecinos de Mislata tuvieran que escuchar soflamas políticas sobre un conflicto internacional que nada tiene que ver con nuestras fiestas. La frivolidad con la que La Fumiga introdujo un drama humano de tal magnitud demuestra la falta de respeto a los asistentes”, señaló Fernando Gandía.
El PP de Mislata considera intolerable que Bielsa haya transformado unas fiestas que deberían unir a todos en un mitin radical pagado con dinero público. “No vinieron a cantar, vinieron a hacerle de altavoz a Bielsa. Las fiestas populares no son su juguete ni su plataforma de propaganda, son de todos los mislateros. Y ayer Bielsa las secuestró para su interés político, dejando claro que no gobierna para los vecinos, sino para alimentar su ego y su partido.
Ha manchado la imagen de Mislata y ha demostrado que su único objetivo es servirse de nuestro pueblo, no servirlo”, concluyó Fernando Gandía.