Es bastante probable que comencemos a oír que se observan algunos brotes verdes en la economía española.
La reciente actualización del Informe del FMI da cuenta de una leve alza en la proyección de crecimiento para nuestro país en 2024, aunque lo anterior no es señal de júbilo, al menos genera expectativas positivas para los años venideros.
Los últimos años han sido complejos en todo sentido, las muertes producto de la pandemia, la inestabilidad social, algunas necesidades sociales que continúan insatisfechas, polarización política, el precio de la vivienda, dentro de un largo y potencialmente deprimente etcétera.
La pandemia ya se observa como un mal recuerdo, donde se han ido atenuando lentamente las consecuencias económicas, sociales y psicológicas.
Recordemos por ejemplo como la inyección de recursos para enfrentar la pandemia conllevó un aumento en la inflación a niveles complejos, asunto que en 2023 dio cuenta de moderación y continuará dicha senda.
Nos encontramos en un período que puede calificarse como desinflación, aunque ello no se observará como hemos podido apreciar en forma pareja. Basta con apreciar el precio del aceite de oliva para darnos por enterados, algunos bienes aumentarán a una menor tasa, pero los precios no disminuirán en la economía, deberemos probablemente acostumbrarnos a vivir con estos nuevos precios post pandemia.
Ahora bien, detengámonos brevemente en la revisión del panorama económico internacional:
- El Informe del FMI sobre Perspectiva Económica Mundial destaca el dinamismo de Estados Unidos para el año 2024.
- Otro aspecto del mismo informe es que la zona euro crecerá a un ritmo bastante modesto, con la notable excepción de España que crecería en mayor medida.
- Dentro de los países emergentes destaca la proyección de crecimiento para China, la que sería superior a un 4%
Al comentar sobre ciclos económicos en mis labores docentes, habitualmente recurro al ejemplo citando Génesis 41, es decir, la interpretación del sueño del faraón en relación con las vacas y las espigas. En nuestro caso, considerando los fundamentos de nuestra economía, podríamos apreciar que se avizoran mejores años para España, podrían ser años de vacas gordas, de merecido bienestar económico para España. Lo anterior, obviamente debe considerar que los sectores políticos se alejen de la tentación populista. Debemos ser estratégicos, tanto Estado como empresa privada teniendo la obligación de apreciar el largo plazo y no sólo el objetivo cortoplacista, pensemos en el país que queremos dejar a nuestros hijos y nietos.
Para lograr aquello, todos debemos remar en conjunto, cuenten conmigo.